Tenía ganas de hacer también un tocado de invierno, con lineas más puras y que se adapte como un guante a nuestra cabeza. Está totalmente hecho a mano de forma artesanal con entretelas de sombrereria, forro, flisón y terciopelo con adorno de hojas de metal en dos tonos. No sólo se pueden llevar tocados en bodas, me encantaría que volvieran aquellos sombreritos que llevaban nuestras abuelas y que les aportaban tanto glamour.